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Trigésimo tercer aniversario de la Coronación de S.M. el Rey
Hoy (27-N) hace treinta y tres años se celebró en la Iglesia de San Jerónimo el Real la solemne ceremonia de entronización del nuevo Rey de España, oficiada por el entonces presidente de la Conferencia Episcopal Cardenal Vicente Enrique y Tarancón, cinco días después de la Proclamación de Don Juan Carlos I como Rey de España ante las Cortes Generales.En la homilía de la coronación pronunciada por el cardenal, Tarancón ya adelantó la ruptura con el franquismo y el comienzo de una nueva época democrática. Sus palabras fueron reforzadas después por S.M. el Rey durante el almuerzo ofrecido a los altos dignatarios que habían acudido a Madrid para asistir a la ceremonia.
Que l
a izquierda se atreva a acusar al Rey de ser un reducto del franquismo a eliminar no es sino una demostración de lo poco que sabe o quiere saber de la historia. El día de la consagración de la Corona quedó más claro que nunca que la España de Don Juan Carlos I sería muy diferente a la que acabó con el fallecimiento del Generalísimo.
El consenso y sentido común que se desprendían tanto de la homilía de Tarancón como de las palabras pronunciadas posteriormente por S.M. el Rey lamentablemente son vilipendiados por el actual gobierno de Zapatero y sus aliados separatistas catalanes, vascos y gallegos. No estaría mal que se volvieran a leer los discursos de hace 33 años para tener presente lo que ha sido el buen hacer del Rey y de los políticos de entonces.
Al contrario de muchas otras Monarquías, en España el Rey no es coronado, aunque se viene a denominar la celebración de la consagración de la Corona como "coronación". La actual corona real data de tiempos del Rey Carlos III y tiene un valor meramente simbólico, ya que por su tamaño sería también imposible ceñirla sin más.
¡Por España, todo por España!
¡Viva España! ¡Viva el Rey!
Dossier: La Monarquía de Suecia

Este dossier se publicó en julio de 1992 en Monarquía Europea y se compone de tres artículos: Una pequeña introducción de nuestro amigo Anders Lundeval, de la Asociación Monárquica de Suecia, quien en su día nos envío un amplio material fotográfico por el que le estamos muy agradecidos; de otro sobre la Monarquía sueca en general del secretario general de la AME, Francesc Xavier Montesa, así como de un artículo de S.A.I.R. Don Otto de Habsburgo, publicado en aquella fecha en Paneuropa Intern y traducido para nuestra revista al español, que daba una visión de la nueva Suecia tras la derrota de los socialistas, que habían gobernado demasiado tiempo en aquel reino escandinavo. El album de la Familia Real contiene fotografías de aquella fecha.
La Monarquía se encontraba en grave peligro de ser abolida. Según un artículo en la revista Rojalisten de la Asociación Monárquica de Suecia, basado en un artículo de Göran Albinsson Bruhner publicado en el Svenska Dagbladet, en la década de los 50 la abolición de las prerrogativas regias más importantes fue consecuencia de que el Partido Conservador faltó a sus tradiciones monárquicas apoyando la nueva Constitución.
La Monarquía Sueca
erpetrado por un grupo de nobles fanáticos adversarios de la autocracia real que aquél había instaurado. La derrota sufrida en la guerra contra Rusia en 1808 y 1809, con ocasión de la cual Suecia perió Finlandia, desembocó en un golpe de estado a raíz del cual fue depuesto Gustavo IV Adolfo, aprobándose una nueva constitución.
poco tiemo de llegar a Suecia, se eligió en el verano de 1810 al mariscal francés Juan Bautista Bernadotte, quien adoptó el nombre de Carlos Juan. Uno de los motivos de su elección fue el deseo de adhesión al bando de Francia y Napoleón, con la esperanza de recuperar Finlandia con su ayuda. Sin embargo, al convertirse Carlos Juan en regente del país depués de su llegada a Suecia como heredero al trono, cambió de línea en 1812 y se adhirió a la coalición contra Napoleón, ganando Noruega a los daneses en la paz de Kiel y obligando a ese país a formar una unión con Suecia en 1814, al término de una breve campaña. Dicha unión no fue disuelta hasta 1905. Derecha: El Rey Carlos XIV Juan a caballo. Izquierda: Princesa Josefina con Carlos (XV), Gustavo con bandera de la Unión y Óscar (II) y Hedwiga Eleonora 1829.
ministros establecidos por la reforma ministerial de 1840, por la cual aquellos se convirtieron en losm jefes de sus respectivos ministerios, durante el reinado de Óscar I (1844-1859), ejercieron principalmente como fincionarios del Rey, nombrados personalment
e por él y dependientes políticamente de él. Derecha: Óscar I.
Sin embargo, no tuvo gran éxito en esos intentos de defender el poder personal del Rey, debido principalmente a que el parlamento, después del cambio d
el sistema de representación en 1866, que implicó la abolición del antiguo Parlamento de los Cuatro Estamentos y la instauración del de dos cámaras, se convirtiera en un órgano de poder cada vez mayor que apoyó al Consejo frente al Monarca.
primer Rey sueco que ocupaba el trono en esas condiciones. Los primeros diez años de su Reinado se caracterizaron por los intentos de Gustavo V de defender el poder personal. El conflicto culminó en 1914 con el llamado "Discurso del Patio de Palacio".
objeto de apoyar la postura del Rey en esa cuestión, se organizó en febrero de 1914 la "Marcha de los Agricultores", acudiendo al Palacio Real de Estocolmo más de 30.000 agricultores de todo el país.
A pesar de su derrota en la lucha por el poder personal del Rey, Gustavo V consiguió ganarse el afecto del pueblo durante su largo Reinado (1907-1950). Durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en una especie de símbolo unificador. La Monarquía había conseguido, así, arraigar en la popularidad personal del Rey.
durante su Reinado al ritmo y estilo de la sociedad sueca actual, sentando con ello las premisas para que Suecia siguiera siendo una Monarquía con la Dinastía de los Bernadotte en el trono. Izquierda: SS.MM. los Reyes Gustavo VI Adolfo y Luisa de Suecia. Derecha: Princesa Margareta (1882-1920) primera esposa de Gustavo VI Adolfo.
ún no había sido aprobada definitivamente por el parlamento la nueva constitución. Por ello, las funciones y los deberes del nuevo Monarca siguieron siendo, durante los primeros años de su Reinado, los que establecía la Constitución de 1809. Formalmente, las funciones del Rey y su papel en la sociedad cambiaron sólo al entrar en vigor la nueva Constitución el uno de enero de 1975, pero en realidad, como Monarca, Carlos XVI Gustavo siguió ya desde el primer día la misma política que su presdecesor y su abuelo, dejando que las exigencias de los tiempos imprimieran el carácter de la forma de ejercer su cargo.
Rey disfruta de inmunidad, es decir, que está libre de todo proceso por los actos que cometa, si bien uno puede hacer valer sus derechos civiles frente al Rey ante un tribunal. El Rey tiene que hacer la declaración de la renta sobre los ingresos y el patrimonio privado y pagar los impuestos correspondientes, como cualquier otro ciudadano sueco.
advenimiento del nuevo Monarca en 1973, Suecia pasó a tener un Rey que era dos generaciones más joven que su predecesor. Carlos XVI Gustavo, el Monarca más joven de la dinastía Bernadotte, tenía entonces la edad de 27 años, y al subir al trono el 19 de septiembre de aquel ño adoptó el lema: "Por Suecia - En el tiempo". En un discurso dirigido al gobierno, al parlamento y al pueblo de Suecia, que pronunció en la Sala Nacional del Palacio Real de Estocolmo, manifestó que con ese lema deseaba dar expresión a su ambición de cumplir los requisitos que se exigen de un Monarca moderno. El deseaba también que su lema fuera interpretado como una apelación a la comprensión y al desarrollo para el bien de Suecia. 
La nueva Suecia
lme y de su sucesor, Ingvar Carlsson, no había ningún otro político socialista o comunista mejor conocido que no haya peregrinado a Estocolmo para estudiar el camino sueco de un "Socialismo con cara humana. Por la Reconstrucción del Palacio Real de Berlín
Supondría la reparación de la cohesión histórico-cultural de Alemania
"Pienso que no debemos perder el pasado, porque no quiero que el hombre se quede ciego frente a sí mismo y frente al futuro al quedarse ciego e ignorante con respecto a su pasado."Golo Mann, eminente historiador alemán
Después de la II Guerra Mundial, en los países que cayeron bajo la ocupación y opresión comunistas - un aspecto que no debe quedar al margen - se cometieron innumerables crímenes no sólo contra la población, sino también contra sus conjuntos histórico-artísticos que simbolizaban el pasado esplendoroso de sus culturas y sus Monarquías. Fue gracias a las Monarquías que el Viejo Continente tenga tanta riqueza cultural y arquitectónica, destacando las ciudades que fueran sedes de Casas Reales y Soberanas por sus conjuntos de palacios, parques y edificaciones al servicio de la Corona y la Corte. Foto: El Palacio Real en 1898.
n primer exceso de fanatismo político, en los años inmediatamente posteriores a la Guerra Mundial, las dictaduras comunistas ordenaron en muchos países la demolición de los Palacios Reales y todos los símbolos que pudieran recordar a los antiguos Monarcas y sus Estados, en un intento de borrar del mapa lo imborrable, incapaces al mismo tiempo de sustituir lo destruido por algo equivalente o mejor desde el punto cultural o ideológico.
contra el pasado prusiano para dar lugar a un gigantesco espacio para futuras manifestaciones en masa y desfiles para la demostración de poder militar.
Rusia, tras la toma del poder por los bolcheviques, a nadie se le ocurrió derribar los palacios de la Rusia imperial, y hoy habitan en ellos con más lujo que nunca los gobernantes de turno de este gigantesco país. Los rusos recriminaron a las autoridades germano- orientales la demolición del Palacio Real de Berlín por considerarlo incluso ellos una barbaridad. Foto: Fachada romántica en 1901.
Alemania algo que a ningún otro país de Europa se le ocurriría poner en duda: la recuperación no sólo de un centro histórico- artístico destruido por la Guerra Mundial y el régimen dictatorial en el Este de Alemania, sino también la recuperación de la cohesión histórica de un pueblo dividido demasiado tiempo y carente hoy de un sano entendimiento de su nacionalidad e historia. Foto: Fachada romántica tras la voladura el 04-11-1950.
Berlín devolvería al centro monumental de esta ciudad su harmonía, donde todos los demás edificios fueron proyectados de tal forma que estuvieran en conexión directa con el Palacio Real, centro neurálgico del antiguo Reino de Prusia. Sería también la reparación de los daños causados al arte y la arquitectura, pues fue la obra maestra del escultor y arquitecto Andrés Schlüter.
Palacio Real de Madrid se construyera un engendro de la arquitectura moderna mezclados con elementos residuales de antes? No se conoce a ninguna capital europea donde se discuta si el Palacio Real es un monumento acorde con los tiempos modernos o no. Un Palacio Real, al fin y al cabo, no simboliza la opresión por una dictadura, sino es testigo de la historia del país forjada por sus antiguos monarcas. La Monarquía no simboliza, desde luego, a ningún régimen detestable, y mucho menos los monumentos que hizo construir. Que devuelvan a Berlín lo que todas las capitales tienen sin sufrir remordimientos o complejos: su Palacio Real. También Berlín merece volver a tener su centro histórico. Tal vez ayudaría a que los alemanes reecontrasen su antiguo camino de prosperidad, estabilidad emocional y cohesión que tenían en tiempos de Guillermo I, cuando todos amaban a su soberano y a su país. La falta de claros puntos de referencia, el desconocimiento de la propia y no falsificada historia y la ausencia de un estilo de vida propio y seguro son el comienzo del tercermundismo. Foto: El final del apocalipsis cultural bolchevique 30-12-1950.
"Socialismo Real", es decir, la dictadura bolchevique, con la desmoralización del pueblo mediante la supresión de la libertad de expresión, el espionaje, la corrupción, el infra- abastecimiento de la explotada "clase trabajadora" con alimentos y viviendas dignas, etc., no han podido demostrar de ninguna manera que hayan sido más "paradisíacos" que la responsablemente gobernada Monarquía prusiana. Fotos: El Palacio Real en 1924 y el engendro bolchevique del palacio de la república en mayo de 1976, por fin demolido, quie estaba contaminado de amianto (¡viva la progresía!)
El 15 de abril 1994 se inauguró en Berlín una segunda exposición sobre el antiguo "Palacio Real de la Ciudad" de Berlín.
primera exposición (más de 120.000 visitantes de junio a octubre de 1993) y la simulación (millones de personas la fueron a ver) tuvieron gran eco el año anterior. Se consiguió desmontar todos los argumentos en contra de la reconstrucción, reduciéndose el debate a cuestiones puramente ideológicos y políticos.Georgia: Queda la esperanza de un futuro mejor

M.E.: ¿Consideráis que Rusia y su ejército acepotarían una restauración de la Monarquía en Georgia?

M.E.: ¿Qué relaciones tenéis con la Familia Real Española?
Mi padre contrajo matrimonio con mi madre, la Condesa María Antonietta Pasquini. Yo nací en Roma, en 1944, desgraciadamente mi madre falleció al darme a luz. Se staba en plena Guerra Mundial. España era país neutral, por lo que mi padre decidió venir a España. Más tarde, mi padre contrajo matrimonio con la Infanta Mercedes de Baviera y Borbón y nos quedamos a vivir en España, cosa que sin duda ha sido una gran suerte para nosotros. Para toda nuestra Familia, España ha sido nuestra segunda patria. El carácter español y el georgiano también se puede decir que son muy similares. Mis hijos han nacido todos en España, yo he vivido prácticamente siempre en España. Foto: La Familia Real georgiana en 1991, de izquierda a derecha: SS.AA.RR. Don David, Don Jorge, Don Guram, Doña Nuria y Don Irakli.
(c) Todos los derechos reservados.
La Coronación del Rey de Tonga


El bolchevique se burla del Rey y de España
El dictador y golpista venezolano Hugo Chávez ha dado una nueva muestra de su talante de bolchevique de pura cepa. Tras su visita a España, última parada de su gira a Rusia (sic!), Bielorusia (sic!) y Portugal (gobernado por el socialista Sócrates, uf) fue recibido el viernes pasado por Su Majestad el Rey, a pesar de los innumerables insultos y ataques al honor del Rey de España en foros internacionales y en sus propios medios propagandísticos venezolanos.
por salvar los intereses económicos españoles en Venezuela, pues con toda seguridad el gobierno de Zapatero y el mismo Rey han recibido presiones por parte de los empresarios más importantes de España con intereses en Venezuela para tratar de salvar sus inversiones ante los planes de nacionalización de Chávez. Foto: El obsequio real. ¿Quién le ríe las gracias a quién? 
Al Rey de España le convendría mostrar más orgullo, pues el orgullo del Rey es el orgullo de España. Dejarse utilizar por mediocres como Zapatero y opresores bolcheviques como Chávez para ser humillado después no lleva a nada y merma el prestigio del Rey, el prestigio de España. Que Chávez persigue desprestigiar a la Corona española queda más que patente leyendo y escuchando sus opiniones sobre el papel de la Corona española en la conquista de América. Imagen: Lo que daría de sí este artilugio en manos de un revolucionario bolivariano...
de sumisión de Zapatero respecto a Chávez no ha tenido ningún resultado positivo hasta la fecha. Chávez desprecia a España y se burla de ella. Puede que Zapatero no lo vea así, es así de membrillo en asuntos internacionales, y a veces parece que al Rey le da lo mismo ser humillado. En cierta manera, él mismo se ha acomodado al papel de un PuYi de los socialistas, sólo que PuYi no alababa al Kuomintang como hace el Rey con Zapatero, y así el primero fue recluido en su palacio. Zapatero aún necesita al Rey (se sirve de la legalidad mientras le sea útil y del Rey mientras que haya que apagar fuegos en el exterior), y será por eso que aún le deja salir de su palacio. Foto: Pu Yi, último emperador de China, humillado por el Kuomintang y ulitizado por el Imperio del Japón. La Casa Real de Bulgaria
Existe un estudio muy curioso de la ascendencia de la actual Casa Real Búlgara en conexión directa con la Segunda Monarquía.
La dinastía Sajonia-Coburgo-Gotha comenzó a reinar enBulgaria en 1878. Por el académico de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, D. José Luis Sampedro Escolar, ha sido elaborado este árbol genealógico que enlaza biológicamente a S.M. el Rey Simeón II con la dinastía de los Asénidas:
JUAN ASEN I, Zar de los Búlgaros (1186-1196)
JUAN ASEN II, Zar de los Búlgaros +1241
casado con MARIA DE HUNGRIA
ELENA DE BULGARIA
casada con TEODORO II LASCARIS, Emperador de Nicea +1258
EUDOXIA LASCARIS, mujer de
GUILLERMO PEDRO DE VENTIMIGLIA, Conde de Tende, +1278
JUAN LASCARIS, Conde de Tende
GUILLERMO PEDRO II, Conde de Tende
GUILLERMO PEDRO III, Conde de Tende
GUILLERMO PEDRO IV, Conde de Tende
ANTONIO LASCARIS, Conde de Tende
JUAN ANTONIO LASCARIS, Conde de Tende +1509
casado con ISABEL D'ANGLURE
ANA LASCARIS, Condesa de Tende,
casada con RENATO DE SABOYA, Conde de Villars +1525
MAGDALENA DE SABOYA,
casada con ANA, Dique de Montmorency +1567
ENRIQUE DE MONTMORENCY, Condestable de Francia +1614
casado con LUISA DE BUDOS
CARLOTA DE MONTMORENCY,
casada con ENRIQUE DE BORBON, Príncipe de Condé +1646
ARMANDO DE BORBON, Príncipe de Conti +1666
casado con ANA MARIA MARTINOZZI
FRANCISCO LUIS DE BORBON, Príncipe de Conti +1709
casado con MARIA TERESA DE BORBON CONDE
LUISA ENRIQUETA DE BORBON CONTI +1759
casada con LUIS FELIPE, Duque de Orleans +1785
LUIS FELIPE II, Duque de Orleans +1793
casado con ADELAIDA DE BORBON-PENTHIEVRE
LUIS FELIPE I, Rey de los Franceses +1850
casado con MARIA AMALIA, Princesa de DOS SICILIAS
CLEMENTINA DE ORLEANS +1907, casada con
AUGUSTO, Príncipe de SAJONIA-COBURGO-GOTHA +1881
FERNANDO I, Zar de los Búlgaros +1948
casado con MARIA LUISA, Princesa de PARMA
BORIS III, Zar de los Búlgaros +1943
casado con JUANA, Princesa de SABOYA
SIMEON II, Zar de los Búlgaros
La Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía edita trimestralmente un Boletín con las últimas noticias académicas y de interés para el mundo de la heráldica y genealogía. La dirección es: c/. Quintana, 28 - 28008 Madrid.
LA CONVERSION DE LA DUQUESA DE KENT
por Amadeo-Martín Rey y Cabieses
Hace pocas semanas (referido a 1992) podíamos leer cómo siete obispos y cientos de sacerdotes y diáconos anglicanos habían optado por reconocer que el Papa es el Pastor Supremo de la Iglesia Universal. La mayoría han acatado, además, el credo católico. Esta deserción masiva, y tan significativa por quienes la realizan - no olvidemos que entre ellos está nada menos que el obispo de Londres Graham Leonard -, tiene causas profundas y antiguas. La reciente puerta abierta a la ordenación de mujeres, gracias a la Priests Measure, que convierte a la Anglicana en una Iglesia reformada más, o las corrientes a favor de una renuncia del Príncipe de Gales a ser futura cabeza - "Gobernador" - de la Iglesia de Inglaterra, han actuado sólo de catalizadores. Del mismo modo que, sin duda, ha obrado asimismo una decisión personal, íntima y meditada que ha tenido por protagonista a un miembro de la Familia Real británica: la Duquesa de Kent, que ha profesado la fe católica - ante el cardenal primado Basil Hume, en la capilla privada de la Archbishop's House, cerca de la catedral de Westminster.
Desde la promulgación del Acta de Supremacía, la ruptura de Inglaterra con Roma por parte de Enrique VIII, paradójicamente Defensor de la Fe (Católica), no ha constituido siempre una insalvable solución de continuidad. Durante el pasado siglo, el movimiento de Oxford y las conversiones de los cardenales Newman y Manning fueron momentos señeros de la crisis anglicana. Dentro de la Monarquía, la reina María Tudor - casada con nuestro Felipe II -, la Reina Enriqueta María - esposa de Carlos I - Carlos II o Jacobo II son ejemplos de reyes católicos de la Gran Bretaña. En la misma Casa protestante de Hannover, Jorge IV, siendo Príncipe de Gales, casó en 1785 con Mrs. Mary Fitzherbert, una viuda católica.
Carecería de exactitud decir, como se ha repetido estos días incesantemente, que la Duquesa de Kent es el primer caso de conversión a la Religión Católica, en nuestro siglo, de un miembro de la Familia Real. La Reina Doña Victoria Eugenia abjuró del anglicanismo el 7 de marzo de 1906, en la capilla privada del palacio de Miramar de San Sebastián - poco antes de casarse con Alfonso XIII -, aunque fuera por exigencias de nuestras leyes. Las bodas reales por doble rito, aún no se acostumbraban a celebrar. Todo ello sin contar con los matrimonios de príncipes ingleses con católicas, que han obligado a aquellos a renunciar a los derechos de la Corona, en virtud del Act of Settlement de 1701. Es el caso del propio hijo de la Duquesa, el Conde de Saint-Andrews - casado en 1988 con la católica canadiense Sylvana Tomaselli -, o de su cuñada, la princesa Miguel de Kent, nacida católica en Bohemia, hija única del Barón Günter von Reibnitz y de la Condesa Marianne Szápáry. Si esta ley no estuviera en vigor en la Gran Bretaña, la Corona hubiera recaído - en nuestreo siglo, - sobre los Wittelsbach, en la persona del actual Duque Alberto, Jefe de la Casa Real de Baviera. Y eso, después de haberse transmitido a través de los Orleans, Saboya y Austria-Este.
Otra de las consecuencias de la decisión de la Duquesa de Kent podría ser, sin duda, la revisión - una vez más, puesto que ya ha sido modificada desde su promulgación - de la mencionada Acta de 1701. Aunque su decisión no afecte a los derechos sucesorios de sus hijos - nacidos de anglicanos casados según esta Iglesia - este acontecimiento quizás anime a los políticos británicos a valorar la conveniencia de mantener, en un mundo en el que la separación Iglesia-estado y la libertad religiosa son hechos ya asumidos, la exclusión de los católicos de la línea de sucesión al trono. Pasados los tiempos en que un Rey, Enrique IV de Francia, podía exclamar alegremente "París, bien vale una misa", está claro que a la Duquesa de Kent no le han movido intereses humanos en su resolución. Especialmente porque, siendo quien es, no ha debido ser fácil adoptarla. Curiosamente, es novena nieta de Oliver Cromwell, presbiteriano y encarnizado enemigo de los "papistas" y de los Estuardos, uno de los cuales - Carlos I - hizo decapitar.
El palacio de Saint James, donde vive la ya nueva católica Katherine Lucy Mary, y la corte de idéntico nombre ante la que se siguen acreditando los embajadores extranjeros, han dejado de ser los mismos a partir del 14 de enero de 1994, en que con sus dos testigos - el Marqués de Lothian y su hija, lady Cecil Cameron -, recitó el Credo de Nicea. ¿Será el comienzo del cumplimiento de la profecía del santo italiano Domingo Savio (1842-1857) de que toda Inglaterra no tardaría en convertirse? Sólo Dios tiene la respuesta.
(Publicado en Monarquía Europea 1992)
Latinoamérica necesita urgente la Monarquía
por Mario Santiago Carosini
Movimiento Monárquico Argentino
Nuestra querida región iberoamericana es hoy, como hace mucho tiempo ya, un gran enfermo institucional.
Ahora bien, ¿está en franca mejoría o la salud de sus instituciones se deteriora rápidamente?
La Medicina Republicana dice ¡no hay problema! Y trata de disimular la historia clínica del enfermo (que habla por sí misma).
Al mirar su evolución, observamos que su situación se deteriora aceleradamente presa de un gran cáncer, que origina, a su vez, otras profundas complicaciones no menos importantes. Decidida y claramente, la concentración del poder se va adueñando de todos y cada uno de los órganos institucionales. Luego de muchos años de práctica, los latinoamericanos hemos perfeccionado la más terrible y virulenta enfermedad de laboratorio, "el absolutismo republicano". Los "autogolpes" confirman esta tendencia.
Mientras el absolutismo es un eslabón antiguo de la evolución de la Monarquía hacia su altísima concepción democrática actual, en Latinoamérica constituye, para la República, el norte hacia el cual tienden irremediablemente sus esfuerzos. Una realidad por cierto repudiable en virtud de los sufrimientos y vejaciones que debemos soportar quienes tenemos la desgracia de vivir bajo las zarpas de este Monstruo Institucional, que toda dignidad pisotea y envenena nuestras naciones con la intolerancia que genera.
Haciendo un esfuerzo de simplificación tenemos:
REPUBLICA
=
PODER EJECUTIVO
+
PODER LEGISLATIVO
+
PODER JUDICIAL
Si a los tres poderes de la república les sumamos el Poder Real, tenemos:
REPUBLICA
+
PODER REAL (CORONA)
=
MONARQUIA
Con estos esquemas estamos en condiciones de entender por qué los tres poderes que funcionan en la república (también contenidos por la Monarquía) se transforman, como en el cáncer, de células benignas en malignas, dañando la salud institucional de la nación.
Las instituciones latinoamericanas son un claro ejemplo de desequilibrio funcional, reflejado en el continuo adelgazamiento de las atribuciones de los poderes legislativo y judicial en beneficio del poder ejecutivo. La concentración del poder forma parte de la dinámica institucional republicana. Ello se debe a que en estas instituciones no se encuentran representados los intereses de largo plazo (es decir, la natural inclinación de supervivencia de la nación a través del tiempo) sino los de corto (o cortísimo) plazo, generalmente ligados a las mezquinas conveniencias demagógicas del representante de los intereses de la nación y del pueblo por ella representada. Esto es así porque en el Rey está representado el Poder Moderador, el Poder de Reserva y el fundamental Poder Afectivo, generalmente desdeñado por la plutocracia republicana.
Dicho de otro modo, en la Monarquía moderna el Jefe del Estado (Rey) representa los intereses a largo plazo (es decir, a la nación misma) y el Jefe del Gobierno (Primer Ministro) a los legítimos intereses a corto y medio plazo (Teoría de las Dos Soberanías). Resulta imposible que ambos intereses puedan ser eficientemente reunidos en una sola persona (presidente).
En este caso, la historia nos enseña que el largo plazo es sacrificado en aras del corto plazo, lo urgente aniquila lo importante y la demagogia termina oprimiendo a los ciudadanos en medio de la inseguridad jurídica y la dictadura, legalmente entronizadas. Así la inflación, inversamente proporcional a la ética del gobierno, se adueña de nuestros ahorros y destruye nuestras ilusiones. La operación tenaza es completada por el endeudamiento irresponsable para engordar estómagos gubernamentales. La Constitución del Reino de Argentina, en elaboración, incluye soluciones novedosas para esto.
En la República latinoamericana el presidente posee la suma del poder público (Jefatura del Estado + Jefatura del Gobierno), pretendiéndose el absurdo institucional de que sea parte (jefe de partido político, en el gobierno) y árbitro (ejercer el Poder Moderador), todo al mismo tiempo.
Así vistas las cosas, es fácil entender por qué Latinoamérica es el paraíso de los golpes de Estado, los dictadores y la corrupción. Nuestro desequilibrio institucional llamado República nos lleva a esto, recurrentemente.
La solución es obvia: Monarquía cuanto antes, para hacer realidad la genuina división de poderes y evitar el pisoteo de nuestros derechos. Sin Monarquía no tenemos identidad, ni justicia independiente, ni fuerzas armadas despolitizadas. Sin Monarquía nuestras naciones seguirán teniendo el apellido de "bananeras".
(Publicado en Monarquía Europea - 1992)


























